Transcripción de la charla “Historieta y sociedad de consumo” – Lauri Fernández, Diego Rey, Salvador Sanz (segunda parte)

Aquí está la segunda parte de la transcripción de la charla sobre historieta y sociedad de consumo que tuvo lugar en la Biblioteca Nacional, con la presencia de los historietistas Lauri Fernández, Diego Rey y Salvador Sanz. Para acceder a la primera parte, clic aquí.

Layout 1Hernán Martignone: Otra cuestión que quería tratar es la lucha de la historieta por llegar a la librería. Antes había muchas revistas en los kioscos, pero ahora hay una movida para que la historieta tenga más lugar en los circuitos de las librerías. Hace algunos años ya que se viene haciendo un trabajo con los libreros, y algunas cadenas tienen un espacio mayor, tal vez más alejado de los anaqueles para niños, que era el típico lugar, junto con el humor gráfico y los álbumes infantiles. Y la historieta ahí mezclada. ¿Cómo ven ustedes ese paso de la revista al libro y el lugar en las librerías, que es la marca de estos últimos años?

Salvador Sanz: Para mí, en la teoría está todo bien, pero en la práctica hay que ver qué pasa… La idea es que la historieta esté en las librerías. Hay una cuestión, más allá de lo comercial, que parece de respeto… Parece más seria la librería. Pero desde el lado comercial también es más interesante. Porque en el kiosco las revistas están un determinado tiempo, un mes o dos, como mucho. Y en las librerías tengo entendido que no debería ser así. Como que los libros tienen más vida útil. En la teoría es genial, pero en la práctica está costando. Vos entrás a El Ateneo… y está dificil… Era más fácil cuando estaban con los libros infantiles… Ahí por lo menos los veías, sabías dónde estaban. Ahora empezás a buscar y… El otro día encontré unas historietas, pero arriba les habían puesto arriba los lanzamientos, los libros de Felipe Pigna… Y tuve que sacar los libros de Pigna para ver los lomitos de las historietas… Para verlos te tenés que agachar… Todavía no encontró su lugar… Pero parece que a los libreros mismos les molesta…

Diego Rey: No lo ven todavía como un libro más.

HM: Hay un tema con el precio: muchas historietas todavía son bastante más baratas que un libro, que una novela, y al librero y, digamos, a las grandes editoriales les gusta más vender un libro de noventa pesos que uno de la mitad. Y los promocionan en las vidrieras…

macanudo 9DR: Yo creo que hay un par de cosas. En una cadena como Yenny hay miles de ofertas de libros, promocionados, y detrás de cada libro hay una multinacional. Los que editan historieta, o “novela gráfica”, son todos independientes. Entonces no tienen ni el aparato de promoción ni la fuerza comercial para imponerse en un espacio de una megalibrería. Ese es un problema. Yo creo que con mucho esfuerzo se está tratando de suplir eso con charlas, eventos y demás. También, por ejemplo, lo que tiene una venta interesante para una cadena comercial, como lo que sería un best seller de historieta o humor gráfico, de Gaturro a Liniers, está. Está exhibido. Ya no estás en un kiosco, cada quince días. Tenés que buscar otros medios. Como el medio digital. Eso para mí es como una promoción que te acerca al libro después, cuando se edita. Vos tenés un conocimiento de una historieta y querés tener el libro. A mí me parece que son complementarios. Y también cambia la forma de producción: los libros (de historieta) son más gordos, tienen más páginas, más historias, abordan otros temas… Por la razón que sea. Por una cuestión de márketing, por una cuestión de espacio. Aborda temas que pueden ser más seductores para los lectores que compran novelas, por ejemplo. Me parece que hay un largo camino para que sean aceptados como un libro más, como una novela. Todos queremos que estén como novedad, primeros en la mesa, que digan: “Lo pongo ahí porque este libro va a vender”. Las librerías son comercios que necesitan vender. El día que vos les ofrezcas un negocio a la altura de sus expectativas va a estar el lugar. Me parece que es un trabajo que se va haciendo de a poco. Pero si no tenemos los kioscos de diarios, vayamos a las librerías. Porque en el mundo está pasando eso, no solo acá. Las comiquerías venden cada vez más muñecos que libros, o son menos. Para mí el público del nicho siempre lo vamos a tener. Hay que ganar el público que no llega. Que diga: “Mirá, me divertí tanto como con una novela”.

HM: También están los eventos: Festival Increíble, Dibujados, Crack Bang Boom, Viñetas sueltas en Tecnópolis… ¿Cómo ven en general el tema de la difusión? ¿Cómo hacer para extenderse por fuera  de ese nicho? Lauri Fernández, por ejemplo, participa en grupos académicos. ¿Ves que ahí hay una punta para la difusión? Por ejemplo, en congresos como “Viñetas serias”. Porque ustedes, con el grupo de investigación en el que participás, han sacado unos cuantos libros y además suben todos los trabajos para congresos y artículos para revistas a una página “Estudios y Crítica de la Historieta Argentina”.

lauri-tapa-libroLauri Fernández: Hay varias cosas. Está el tema de la distribución. A la editorial Llanto de Mudo le costó mucho llegar a cadenas como Yenny y ni siquiera ponían todo, ponían algunas cosas. Y en Mendoza, por ejemplo, tenés dos comiquerías, de las cuales una es estrictamente manga y muñecos, y la otra tiene alguna cosa… Entonces es realmente muy difícil encontrar historieta en un lugar como Mendoza, que es un lugar muy grande, donde hay gente que está interesada. Vas a Yenny y te pasa exactamente lo mismo: encontrás dos o tres historietas, escondidas por ahí. Pero a la vez es importante que estén en las librerías porque es casi el único lugar donde las vas a encontrar. Uno puede pedirlas en librerías y esperar que te las traigan… Pero es la única forma en que vas a acceder a una historieta en libro. En cuanto a lo académico, es interesante que muchos de los que hacen teoría son historietistas, hacen historieta o han hecho: Laura Vázquez, Fede Reggiani… En algún punto eso no sé si es una peculiaridad del campo de la historieta, pero le da una cuestión entramada, hay como un entrecruzamiento de agentes, si lo vamos a poner en términos más técnicos. Está bueno que se haga Viñetas serias. Este año, en el que además se hizo Viñetas sueltas, fue mejor. Porque si no estamos hablando de algo de lo cual no podemos tener un evento paralelo. Siempre está buena la reflexión académica, pero pensarla no como una cosa cerrada, porque es un riesgo… el hablar para nosotros mismos. El quedarnos en un ámbito cerrado, elitista, que es el peor costado de lo artístico. Y para mí la historieta (y sé que alguno me va a querer pegar) es arte, es una forma artística. Y fue legitimada en su momento como una forma artística. Y sufre esas ventajas y desventajas. Y una de las desventajas es la cuestión cerrada del elitismo y hay que tratar de ir rompiéndola. Es un momento muy bueno el que hay ahora. Más allá de que las editoriales son pequeñas, de que hay que remarla un montón… se está produciendo, se está editando. Es como el momento de empezar a generar el lector. Y es redifícil. Que no nos leamos solo entre nosotros, que haya una lectura por fuera de los círculos intelectuales o historietísticos. Es complicado, pero me parece que es el momento de hacerlo.

vinetassueltas catálogoDR: De todos los eventos a los que fui este año, el más completo me parece el Crack Bang Boom, de Rosario. Le tenía fe a Tecnópolis, pero no nos acompañó el clima. Me gustaba eso de tener un espacio más popular, con gente que no es la que siempre circula en el mundo de la historieta. Pero no acompañó el tiempo. Y en un lugar tan grane, que no haya la cantidad suficiente de personas, es una pena. Pero el Crack Bang Boom es un evento al que va bastante gente y que está acompañado con charlas y tres patas que son editores, dibujantes y guionistas. Y todo gira alrededor de eso. Y me parece muy interesante. Pero como dijo Lauri, hay que salir del cascarón. Lo bueno es que acá hay una tradición, no es que tenés que empezar de cero. Hay algo que todavía funciona. Hay que llegar a más gente. Por eso me interesó la propuesta de los chicos de Viñetas sueltas, de poner la muestra y el evento apostando por un lugar donde vaya más gente.

SS: Concuerdo. Hay que buscar más espacios y no quedarse en el circuito del evento cerrado. Los eventos tienen que ser gratuitos, para que entre no solo el tipo que sabe lo que va a ver, sino el cualquiera vaya a ver qué onda. Que esté en las librerías la historieta es importantísimo, concuerdo con Diego. El tema es que esté. Si le preguntás al vendedor, te tiene que decir dónde está. Vos ya diste tres vueltas por la librería y no sabés dónde está. Y el vendedor te dice: “Ah, disculpame…” y te saca el libro de Pigna, se abre un pasadizo secreto y ahí están las historietas… Muchas veces alguien me pregunta: “¿Dónde puedo conseguir tu libro?” y no le vas a decir: “¿Viste la comiquería esa que está metida en un pasillo, al fondo de Callao, que tiene un muñeco…?”. En cambio si le decís “andá a Yenny, al Ateneo”, la gente va y pregunta.

HM: Respecto de lo que decían de la tradición, y en relación con el mercado, ¿cuán necesarias son las reediciones de clásicos? Hay una reciente edición “vintage” del Eternauta, que está muy buena. Pero además se está produciendo mucho, hay mucho que se publica en internet… ¿Cómo entra ahí la gran tradición atrgentina de historieta? Hay cosas excelentes que jamás se publicaron acá, como Spaghetti Bros. de Trillo y Mandrafina. ¿Cómo ven esa relación entre “lo viejo” y “lo nuevo”?

alack sinnerDR: Las reediciones, para mí, son  tan necesarias como las novedades. El Martín Fierro se sigue editando y vendiendo todos los años. ¿Por qué no vas a editar algo que es parte de tu cultura? Y hay libros de historieta muy importantes, no solo para la historieta argentina, sino para la historieta del mundo, que no tienen una edición local. Un ejemplo fundamental es Alack Sinner, de Muñoz y Sampayo. No tuvo jamás una edición argentina. A mí me parece increíble. Otra cosa sobre lo anterior. ¿Por qué no se ganan los espacios de venta como las librerías? Al ser la historieta una industria semiprofesional, se trabaja semiprofesionalmente. Cuando sale un libro no tiene la difusión que tendría un libro en el campo profesional, a través de una editorial comercial. Y tiene que ver con una cuestión de costos, no siempre con una cuestión de voluntad. Pero haciendo una cosa un poquito más organizada se puede lograr. Hay una iniciativa de los chicos de Agua Negra, Editorial Común, Loco Rabia, etc., que hicieron una charla para interiorizar a los libreros de qué iban los libros. Y es algo que no tiene un costo alto, es solamente un desayuno pagado entre un par de editoriales para dieciocho o veinte personas, y ahí los interiorizan sobre el contenido de los libros que ellos pueden vender o van a vender. Otro es la difusión entre los medios que se dedican a la historieta. Si vos sacás un libro, lo publicitás o se lo hacés llegar a las personas que hablan de libros o de historieta. Y otra cosa que hubo a favor el año pasado, más allá de la opinión que tenga cada uno sobre el medio, es que una revista cultural (Ñ, de Clarín) organizó un premio de novela gráfica o historieta. Eso es parte de un lugar o de un espacio que va ganando la historieta. Todo eso hay que aprovecharlo para ir creciendo dentro del mercado.

bg-ciudadLF: A mí me vendrían muy bien las reediciones… por mi trabajo de investigación. Por ahí pasa que el editor sabe que no va a vender muchísimo, pero a nivel  documental es importante que se rescate una obra. Y Alack Sinner, si lo editan, lo compramos todos… porque está buenísimo. La edición de Bárbara que hicieron en España hace poco acá es carísima. Estaría bueno que hubiera una edición local de eso y de muchas otras cosas. Y que no son necesariamente Oesterheld. Se está reeditando bastante de Oesterheld, y es genial, pero hay tantos autores… Hay cosas de Barreiro para reeditar. No sé si todas las reediciones son necesarias. Hay que pensar en la difusión… Y habría que pensar qué es lo más estratégico de reeditar. Pero hay cosas necesarias.

Público: Me parece que están hablando de un segundo momento, de qué manera se distribuye, la difusión, etc. ¿Cómo sería el tema de generar un lector? Hay experiencias en las escuelas…

escuela-de-monstruosSS: Sí, claro, está el grupo Banda Dibujada que hace un trabajo muy importante. Ellos se están encargando de eso, de difundir en escuelas primarias y secundarias la historieta. Van y dan charlas, hacen talleres. Ahora hicieron un premio, y los libros recomendados se llevan a las escuelas para ver si los compran. Pero la verdad es esa: tenemos que empezar por algún lugar si queremos generar nuevos lectores. Y hay que apuntar al público infantil. Y para eso es necesaria la historieta infantil. No le vas a dar Alack Sinner a un pibe de la primaria… Y lo que hacen está piola, trabajando con la historieta infantil…

DR: Por gente que conozco que trabaja en la escuela primaria, la historieta se toma como una herramienta de trabajo. Es como una iniciación a la lectura. Pero lo interesante es que además ese es el público que más compra historieta, y es muy fiel.

Público: Yo leí una nota en la que una persona decía “yo tenía un primo que era un enfermito de las historietas y un día me pasa El síndrome Guastavino y dije ‘apa, me partió el bocho’, y me enteré de que había muchos más enfermitos como mi primo”. Yo fui a la charla que dijiste de Agua Negra, para libreros, sobre distribución, y como librero yo decía que desde la persona que entra preguntando por el Eternauta  hasta el que entra buscando lo más raro no hay grises. Una señora va a entrar preguntando por el Eternauta porque ese sí va a estar. Pero ahí terminó la historieta. Y está bien, no es poco, pero me parece que pasa eso. Las historietas que están en las librerías por muchas razones no se ven. Particularmente porque los que las venden muchas veces no las conocen. La gente conoce Mafalda, a Quino, pero no le llegó El hipnotizador de De Santis y Sáenz Valiente. Pero cuando se la presté a algún amigo me dijo: “Ah, hay algo más que el Eternauta”. Y la gente muchas veces no entra a una librería a revolver en el sector de las historietas pero porque no está instalado, y eso por varias razones.

MBAQDR: Lo que digo es que la tarea de promoción que puede tener una editorial de historieta no es la misma que la de una de libros por una cuestión de costos. No lo puede hacer. Si agarrás cualquier novela a la que una editorial apuesta, te ofrece un resumen de la novela como si fuera un folleto. Y eso es imposible en la realidad de nuestra historieta. Y es muy difícil acceder a medios de comunicación, salvo en contados casos. Recuerdo Mi Buenos Aires querido, de Farías y varios dibujantes, que salió en varios medios distintos. Eso es una forma de acercar a la gente a las librerías a buscar historietas. Por eso decía al principio: la librería es un negocio. Si vos le ofrecés un negocio, seguramente lo va a poner adelante para vender, porque le va a convenir. Pero cuando lográs que la gente de afuera se interese, después de ver una reseña en un diario, y vaya a la librería, el libro tiene que estar.

Público: A mí me pasaba, como librero, que a veces no sabía a quién llamar para conseguir ciertas historietas… Tuve que llamar a cinco proveedores hasta encontrar la que quería…

Tapa completa FUEYE.inddDR: Es un poco lo que yo decía recién de lo semiprofesional de las cosas… Fueye de Jorge González está editado por la Editorial Común, que tiene un cierto reconocimiento porque es la misma editorial que  saca los libros de Liniers. Pero imaginate si está editada por Llanto de Mudo o Loco Rabia: la distribución para librerías es mucho más difícil. A veces tiene que ver con ir aprendiendo el negocio. Si vos pensás que las principales tres o cuatro editoriales que más editaron el último año son de Córdoba, San Nicolás y la editorial de Liniers (que nacieron haces tres, cuatro o cinco años), eso te da la pauta de que son editores que todavía están aprendiendo cómo entrar en el negocio. Pueden equilibrar su editorial con los  números, pero todavía les es difícil el tema de la distribución. Que es lo más difícil cuando sos una editorial incipiente. Pasa por ahí. Por una cuestión de tiempo y de magnitud de la industria.

HM: Me acuerdo de que hace poco fui a Cúspide a comprar Fueye. La saqué del estante y le dije a uno de los vendedores, que en ese momento estaba en la caja, que llevaba esa. Y el vendedor la ve y me dice: “¡Ah! ¡Está buenísima, esto es increíble!”. O sea, el mismo vendedor no tenía idea de que eso estaba ahí… Tampoco digo que tuviera que saberlo, pero bueno… La vio y le encantó, porque al toque llaman la atención esos dibujos tan buenos.

Público: Pensando en ese tema de la distribución, se me vino a la cabeza la revista Orsai, que suele incluir también bastante historieta. ¿Ven viable la aplicación de ese modelo a la historieta, de su forma de distribución, o es más bien un caso aislado?

orsaiDR: Para mí es un caso excepcional. Para  mí el público de Hernán Casciari, el que hace la revista Orsai, ya estaba, y él lo fue a buscar. Es muy válido e interesante, pero a esa escala  me parece que no se puede repetir, a menos que encuentres otras luminarias y digas: “Acá está el seleccionado del ’86, a punto de salir campeón del mundo…”. Más o menos, para ser exagerado… Es una forma alternativa y muy interesante. Me encantaría hacer una cosa igual… pero si no tenés un nombre… Casciari tenía varios libros publicados, escribía en medios y estaba publicitado los tres últimos días de la semana con una obra en la calle Corrientes que fue la más taquillera en los últimos cinco años… Ahí ya tenés una plataforma más que importante desde la que salís. Esto que él propone de “matar al intermediario” está bueno para ese tipo de proyecto.

Público: Es como crear el público antes de crear la obra.

DR: Claro, pero entrás en un círculo. Si nosotros hablamos de ampliar el espectro, llegar a más gente, ahí caés en un determinado nicho también, porque son cinco mil suscriptores. Y cuando sacás un libro lo compran esos cinco mil suscriptores. No estás a la venta en las grandes librerías. Ahora va a sacar un libro de Carlos Nine, que a mí me encantaría tener. Pero no sé si va a estar en librerías. Porque el negocio no está planteado así. Vos tenés que ser suscriptor para tener la revista. Ahora no sé cómo es, pero antes ibas al bar Orsai y no te la vendían. Era solo por suscripción. Está buenísimo como forma de expresarte y bancarte un proyecto, pero para mí está encerrado en un círculo. Y de lo que hablábamos recién era de abrir las posibilidades. De que gente que no conoce lo que hacés pueda conocerlo y consumirlo. Por eso me parece interesante la idea de autofinanciar tu proyecto… Ahora, como difusión… El núcleo que tiene él se amplía porque tiene un blog más abierto, con lo cual tiene más gente que los cinco mil suscriptores. Pero para mí sigue siendo un círculo cerrado.

legiónSS: Yo no conocía el ejemplo de esa revista. Pero me parece bien. Cada uno tiene que probar su material de la manera que pueda. Uno, a la hora de crear, crea y está buenísimo. Pero a la hora de ver cómo lo vende… se verá. Está bueno eso de tener internet como plataforma y cuando ves que hay alguien del otro lado te mandás y ves qué pasa… En mi caso, trabajé mucho de manera independiente, y cuando se me dio trabajar en editoriales siempre de alguna manera terminé trabajando en editoriales con una visión muy comercial, muy marcada. Mis primeros dos libros, Legión  y Nocturno, salieron por Ivrea, que es una editorial que edita todo manga japonés. Prácticamente no tenía catálogo de historieta argentina, muy poquito. Y tomaron mi material en un momento en que les iba muy bien con el manga. Y en esos momentos en que te va bien con un negocio te da por experimentar con algo. Y dijeron “vamos a probar a ver qué onda…” y anduvo. Pero ¿qué pasó? Ellos usaban sus canales de publicidad. Yo creo que mi libro anduvo muy bien porque lo leyó mucha gente que leía manga y que seguía a esa editorial y que dijo “vamos a comprarlo porque si a Ivrea le  parece que esto es bueno, tiene que estar bien”. Pero otras cosas que sacaron no funcionaron… Y lo interesante  de eso fue que me terminó leyendo mucha gente del palo del manga, de la historieta japonesa, que por ahí no se hubiera interesado de cero por mi trabajo, pero terminó encontrando ese vínculo ahí. Y ahora estoy en una editorial que publica todo cómic americano, Ovni Press, que edita todo Marvel: Capitán América, X-Men… Y en el mundillode la historieta, el manga y los superhéroes son cosas totalmente distintas. Por ahí hay tipos a los que les gustan las dos cosas, pero en realidad está el público del manga por un lado y por otro el de los héroes americanos, de los tipos musculosos que se cagan a patadas… Y otra vez aparece mi libro ahí, que es una propuesta un poco distinta… Y para mí era un riesgo, porque pensaba: “Ahora se va a ver realmente mis libros funcionan porque no estoy con el aval de Ivrea” y capaz que había una conexión con el público del manga… Y otra vez volvió a funcionar. No es obviamente la venta de Liniers, que es un suceso comercial… Pero el libro funciona. Y otra vez me pareció interesante eso, porque el tipo que compra el cómic de superhéroes no consumiría  mi libro normalmente. Yo siento que mis lectores vienen de distintos ámbitos de lectura diferente. Y también publico en la revista Fierro, que es otro público totalmente diferente. En general, es poco probable que el tipo que lee la Fierro compre historieta norteamericana o manga… Es como que voy abriendo el abanico dentro del gueto de la historieta, que en realidad son pequeños recovecos.

HM: A veces uno espera que se sumen las grandes editoriales, como pasó un poco con Sudamericana que publicó El síndrome Guastavino y El hipnotizador. Eso duró muy poco.

DR: Eso es lo que no te favorece. Pasa lo mismo con cualquier colección. Tenés que darle un tiempo, que el público se vaya acostumbrando a esperar el título que vas a sacar. Siempre que las grandes editoriales se metieron con la historieta se metieron por la ventana. Nunca de una manera seria como lo hacen con otras cosas. Si piensan una colección de narrativa argentina, lo hacen de manera sostenida durante mucho tiempo y esperando que se vaya construyendo un lector. Que un libro te lleve al otro. Y por ahora las editoriales grandes no se metieron en la historieta de esa manera.

HM: Gracias a todos por venir y nuevamente gracias a los invitados.

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2 respuestas a Transcripción de la charla “Historieta y sociedad de consumo” – Lauri Fernández, Diego Rey, Salvador Sanz (segunda parte)

  1. Pingback: Transcripción de la charla “Historieta y sociedad de consumo” – Lauri Fernández, Diego Rey, Salvador Sanz (primera parte) | sobre historieta

  2. erica villar dijo:

    hay acuerdo! gracias por transcribirla! y hubiera estado bueno escuchar lo que piensa el editor de editoriales grandes como sudamericana, por ej.

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